PRIMEROS AUXILIOS EN LA ESCUELA



 RCP (Resucitación Cardiopulmonar) en bebés y niños.




Corresponde a reanimación cardiopulmonar. Es un procedimiento de salvamento que se lleva a cabo cuando la respiración o los latidos cardíacos de alguien han cesado. Esto puede suceder después de ahogamiento, sensación de ahogo, asfixia u otras lesiones. La reanimación cardiopulmonar (RCP) consiste en:
  • Respiración boca a boca, la cual provee oxígeno a los pulmones del niño.
  • Compresiones cardíacas, las cuales mantienen la sangre del niño circulando.

La RCP en niños en edades de 1 a 8 años.
Se puede presentar daño cerebral o la muerte en unos pocos minutos si el flujo de sangre en un niño se detiene. Por lo tanto, se debe continuar con estos procedimientos hasta que los latidos y la respiración del niño retornen o llegue ayuda médica entrenada.

Síntomas
La RCP se debe llevar a cabo si el niño tiene los siguientes síntomas:
  • Paro respiratorio
  • Ausencia de pulso
  • Pérdida del conocimiento
  • Primeros auxilios

Los siguientes pasos se basan en las instrucciones de la American Heart Association (Asociación Americana del Corazón):
1. Verifique si hay lucidez mental. Sacuda o palmotee al niño suavemente. Observe si se mueve o hace algún ruido. Pregúntele en voz alta "¿Estás bien?"

2. Si no hay respuesta, pida ayuda. Pídale a alguien que llame al número local de emergencias (911 en los Estados Unidos) y consiga un desfibrilador externo automático o AED (si hay disponibilidad de esta máquina). No deje al niño solo hasta que le haya practicado RCP aproximadamente por dos minutos.
3. Coloque al niño cuidadosamente boca arriba. Si existe la posibilidad de que el niño tenga una lesión en la columna, dos personas deben moverlo para evitar torcerle la cabeza y el cuello.
4. Realice compresiones cardíacas:
Coloque la base de una mano en el esternón, justo debajo de los pezones. Asegúrese de que la mano no esté en el extremo del esternón.
Mantenga la otra mano en la frente del niño, sosteniendo la cabeza inclinada hacia atrás.

Aplique presión hacia abajo en el pecho del niño de tal manera que se comprima entre 1/3 y 1/2 de su profundidad.
Aplique 30 compresiones, permitiendo cada vez que el pecho se levante completamente. Estas compresiones deben efectuarse de manera RÁPIDA y fuerte sin pausa. Cuente las 30 compresiones rápidamente: "1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, ya". 
5. Abra la vía respiratoria. Levante la barbilla con una mano. Al mismo tiempo, incline la cabeza hacia atrás empujando la frente hacia abajo con la otra mano.
6. Observe, escuche y sienta si hay respiración. Ponga el oído cerca de la nariz y boca del niño. Observe si hay movimiento del pecho y sienta con la mejilla si hay respiración.
7. Si el niño no está respirando:
  • Cubra firmemente con la boca la boca del niño.
  • Cierre la nariz apretando con los dedos.
  • Mantenga la barbilla levantada y la cabeza inclinada.
  • Dé 2 insuflaciones boca a boca. Cada insuflación debe tomar alrededor de un segundo y hacer que el pecho se levante.  Dé 2 insuflaciones más. El pecho debe elevarse.
8. Continúe la RCP (30 compresiones cardíacas, seguidas de dos insuflaciones y luego repetir) durante aproximadamente dos minutos.
9. Después de aproximadamente 2 minutos de RCP, si el niño aún no presenta respiración normal, tos o algún movimiento, déjelo solo si no hay alguien más y vaya a llamar al número local de emergencias. Si hay disponibilidad de un AED para niños, utilícelo en ese momento.
10. Repita la respiración boca a boca y las compresiones cardíacas hasta que el niño se recupere o llegue la ayuda.

Si el niño comienza a respirar de nuevo por sí mismo, colóque lo en posición de recuperación. Verifique periódicamente la respiración hasta que llegue la ayuda.   


 No se debe
  • Si piensa que el niño tiene una lesión de columna, empuje la mandíbula hacia adelante sin mover la cabeza y el cuello. No permita que la boca se cierre.
  • Si el niño tiene signos de respiración normal, tos o movimiento, NO iniciar las compresiones cardíacas, porque al hacerlo se puede causar un paro cardíaco.
  • A menos que se sea un profesional de la salud, NO debe verificar si hay pulso. Solo un profesional de la salud está entrenado apropiadamente para hacer esto.
 Cuándo contactar a un profesional médico 
  • Si tiene ayuda, solicítele a una persona que llame al número local de emergencias mientras otra persona comienza a administrar RCP.
  • Si está solo, grite fuertemente pidiendo auxilio y luego inicie la RCP. Después de aproximadamente dos minutos de practicar RCP, si no ha llegado ayuda, llame al número local de emergencias (como el 911). Usted puede llevar al niño consigo hasta el teléfono más cercano, a menos que sospeche lesión en la columna.
 
MANIOBRA DE HEIMLICH PARA BEBES Y NIÑOS



Es una técnica de primeros auxilios que se usa para expulsar un objeto, como un pedazo de alimento, de la garganta de una persona que se está atragantando.


Esta técnica consiste en una compresión firme hacia arriba, justo debajo de las costillas, para expulsar el aire de los pulmones y sacar el objeto.


TÉCNICA EN BEBÉS QUE SE ATRAGANTAN PERO ESTÁN

PASO 1: Sostenga al bebé boca abajo sobre el antebrazo. Sostenga la cabeza del bebé En todo momento.

PASO 2: Dé 5 palmadas en la espalda con la base de la palma de la mano libre entre los omóplatos Del bebé.

PASO 3: Si el objeto no sale, voltee al bebé sobre la espalda. Trace una línea  imaginaria entre las tetillas del bebé y con 2 dedos aplique 5 compresiones en el pecho. 

PASO 4: Alterne 5 palmadas en la espalda y 5 compresiones en el pecho hasta que el objeto sea expulsado y el bebé pueda RESPIRAR, TOSER o LLORAR Si el bebé pierde la conciencia, apóyelo en una superficie firme y plana y empiece a realizar RCP.




NIÑOS QUE SE ATRAGANTAN PERO ESTÁN CONSCIENTES

PASO 1:
Pregúntele al niño: “¿Te estás ahogando?” Si el niño asiente con la cabeza, dígale que va a ayudarlo.



PASO 2:


  •  Arrodíllese o párese detrás del niño y ro
  • déelo con los brazos de
  • Modo que las manos queden en la parte delantera de su cuerpo.
  • Forme un puño con la mano y co que el pulgar levemente por
  •  Encima del ombligo. Agarre el puño con la otra mano y realice compresiones rápidas hacia arriba
  • Y hacia adentro del estómago. 

PASO 3:
Siga con las compresiones hasta expulsar el objeto y hasta que el niño pueda RESPIRAR, TOSER O LLORAR.
Si el niño pierde la conciencia, realice la CPR.



GOLPES EN LA CABEZA

Los golpes en la cabeza son frecuentes en niños que empiezan a dar sus primeros pasos. También suelen ser consecuencia de caídas desde sitios elevados como cambiadores, sillas o mesas, o en niños más mayorcitos, accidentes en patines o en bicicleta por no utilizar el casco adecuadamente.
En todas las etapas de desarrollo los niños son susceptibles a sufrirlos, y aunque la mayoría de las veces no revisten gravedad, pueden llegar a ocasionar lesiones graves, por tanto es muy importante saber qué hacer si el niño se da un golpe en la cabeza.
La preocupación radica en que el riesgo de traumatismo craneal viene asociado a la posibilidad de que se produzca una lesión cerebral, algo que se da con mayor frecuencia en niños menores de año.

Traumatismo craneoencefálico
Un traumatismo craneoencefálico se define como cualquier alteración física o funcional producida por fuerza traumática externa que ocasione un daño físico sobre el encéfalo (por ejemplo el cerebro) o alguna de sus cubiertas (huesos del cráneo, etc.).
La mayoría de los traumatismos sólo producen lesiones en la superficie de la cabeza como hematomas, heridas y dolor en la zona del golpe.
Lamentablemente, también es una lesión muy frecuente en accidentes de tráfico, bien cuando los niños van como pasajeros de vehículos o víctimas de atropellos, y en niños que reciben malos tratos.

Síntomas de alerta tras un golpe fuerte en la cabeza
Normalmente, un golpe en la cabeza producirá dolor, y muy probablemente, un hematoma (chichón) e hinchazón.
Sin embargo, si notáis alguno de los siguientes síntomas de alerta debéis acudir inmediatamente a urgencias:
PASO 3:
Siga con las compresiones hasta expulsar el objeto y hasta que el niño pueda RESPIRAR, TOSER O LLORAR.
Si el niño pierde la conciencia, realice la CPR.3.-­Somnolencia excesiva, dificultad para despertarle. Es un mito extendido que no se debe dejar dormir al niño tras haber sufrido un golpe en la cabeza. No es necesario mantenerle despierto. Si es la hora de la siesta o de irse a dormir, después del golpe, se sentirá abatido. Deberá descansar y recuperarse. Bastará con vigilar que se despierta con normalidad.
  •   Pérdida de conciencia
  • Vómitos
  •  Convulsiones
  •  Confusión o desorientación
  •  Visión borrosa u otro tipo de alteración visual
  •  Alteración del habla
  •  Llanto permanente, irritabilidad
  •  Problemas para caminar o problemas de coordinación
  •  Dolor de cabeza intenso
  •   Sangrado por nariz u oído
  •  Debilidad o adormecimiento de algún brazo o pierna.

Qué hacer ante un golpe en la cabeza
Es muy importante vigilar al niño después de haber sufrido un golpe fuerte en la cabeza. Debe estar acompañado en todo momento por un adulto y evaluar la aparición de cualquiera de los síntomas de alerta que hemos comentado antes.
Por su parte, hay que mantenerlo en un ambiente tranquilo y silencioso, con la cabeza un poco elevada, aplicarle frío local (hielo envuelto en un trapo) y ofrecerle líquidos fríos en pequeñas tomas para no favorecer los vómitos.
Si se sospechan lesiones importantes no se debe mover al niño, especialmente el cuello, porque podría haberse producido una lesión en la columna cervical.
En el caso de haberse producido un corte se debe lavar la herida con agua, comprobar que no hay objetos incrustados y presionar la herida con una gasa para cortar la hemorragia. Si la herida es profunda, es posible que requiera sutura por lo que debéis acudir a urgencias.
En caso de hematoma o chichón, al aplicar hielo de forma localizada debería reducirse. Si por el contrario, el hematoma aumenta de tamaño, también debéis acudir al hospital a una valoración médica.
Asimismo, ante la aparición de cualquiera de los síntomas que hemos mencionado o un empeoramiento del estado general del niño debéis acudir a urgencias, tanto si se producen inmediatamente como dentro de las 48 horas después de haberse producido el golpe.
Pese a que hay muy pocas probabilidades de desarrollar una lesión grave en las siguientes horas si la exploración inicial es favorable, es importante estar alerta a cualquier tipo de anormalidad.
En el hospital o centro de salud, el médico valorará el nivel del conciencia del niño y su estado general y determinará, en su caso, las pruebas necesarias para evaluar la posibilidad de daño cerebral como radiografía o TAC.


 HERIDAS EN LA PIEL

Una cortadura puede ser profunda, lisa o mellada. Puede estar cerca de la superficie de la piel o afectar tejidos profundos, como tendones, músculos, ligamentos, nervios, vasos sanguíneos o hueso.
Si la herida está sangrando profusamente, llame al número local de emergencias. Las heridas menores y las punciones se pueden tratar en casa, teniendo en cuenta los siguientes pasos:
·         Lávese las manos con jabón o un limpiador antibacteriano para prevenir una infección.
  • Luego, lave completamente la herida con agua y un jabón suave.
  • Use presión directa para detener el sangrado.
  • Aplique un ungüento antibacteriano y un vendaje limpio que no se pegue a la herida. 
Síntomas
  •  Sangrado
  • Problemas con el funcionamiento o sensibilidad por debajo del sitio de la herida.
  •  Dolor
Se puede presentar infección en caso de algunas cortaduras y heridas penetrantes (punzantes). Las siguientes heridas son más propensas a resultar infectada
  •   Mordeduras o picaduras
  •  Punciones
  •  Lesiones por aplastamiento
  •  Heridas sucias
  •  Heridas en los piel
  •  Heridas que no se trataron con rapidez.                                                  

Primeros auxilios


Si la herida está sangrando profusamente, llame al número local de emergencias
Las heridas menores y las punciones se pueden tratar en casa, teniendo en cuenta los siguientes pasos:
EN CASO DE CORTADURAS MENORES:
  •  Lávese las manos con jabón o un limpiador antibacteriano para prevenir una infección.
  •  Luego, lave completamente la herida con agua y un jabón suave.
  •   Use presión directa para detener el sangrado.
  • Aplique un ungüento antibacteriano y un vendaje limpio que no se pegue a la herida.
EN CASO DE PUNCIONES MENORES:
  •  Lávese las manos con jabón o un limpiador antibacteriano para prevenir una infección.
  •   Enjuague el sitio de la punción durante al menos 5 minutos con agua corriente y luego lave con jabón.
  •  Busque objetos dentro de la herida (pero no hurgue). Si encuentra alguno, NO lo retire, sino que acuda al servicio o sala de urgencias.
  •  Si no puede ver nada dentro de la herida, pero falta un fragmento del objeto que la causó, busque también atención médica.
  •  Aplique un ungüento antibacteriano y un vendaje limpio que no se pegue a la herida.
La cicatrización es una complicación potencial de cualquier herida. La pronta aplicación de los primeros auxilios y la prevención de una infección reducen el riesgo de cicatrización.

No se debe

  •  NO suponga que una herida menor está limpia porque no se pueden ver desechos ni suciedad dentro de ella. Lávela siempre.
  •  NO respirar sobre una herida abierta.
  • no trate de limpiar una herida extensa, especialmente despues que el sangrado este bajo control.
  •  NO retire un objeto largo o profundamente incrustado. Busque atención médica.
  •  NO hurgue ni retire los restos de una herida. Busque atención médica
  • NO reintroduzca partes expuestas del cuerpo. Cúbralas con material limpio hasta que llegue la ayuda médica.

Prevención

Mantenga cuchillos, tijeras, objetos afilados, armas de fuego y objetos quebradizos fuera del alcance de los niños. Cuando ellos tengan edad suficiente, enséñeles a utilizar los cuchillos y las tijeras con seguridad.
Verifique que usted y su hijo mantengan las vacunas al día. Generalmente, se recomienda hacerse aplicar la vacuna antitetánica cada 10 años.



MORDEDURAS


Una mordedura de un animal puede romper, perforar o rasgar la piel. Las mordeduras de animales que rompen la piel lo ponen en riesgo de infecciones.
La mayoría de las mordeduras de animales provienen de mascotas. Las mordeduras de perros son comunes y casi siempre les suceden a los niños. Las mordeduras de gatos son menos comunes, pero tienen un mayor riesgo de infección.

Cuidado de la herida
Debido al riesgo de infección, debe acudir al médico dentro de las 24 horas siguientes en caso de cualquier mordedura que rompa la piel. Si está cuidando a alguien que fue mordido:
·         Calme y tranquilice a la persona. 
·         Lávese bien las manos con agua y jabón antes de tratar la herida. 
·         Si la herida está sangrando, póngase guantes de látex si los tiene. 
·         Lávese de nuevo las manos después de esto. 

Para cuidar la herida:
  • Detenga el sangrado de la herida aplicando presión directa con un paño limpio y seco. 
  • Lave la herida. Utilice un jabón suave y agua corriente caliente. Enjuague la mordedura durante 3 a 5 minutos. 
  • Aplique un ungüento antibacteriano a la herida. Esto puede ayudar a reducir las probabilidades de infección. 
  • Ponga un vendaje estéril y seco. 
  • Si la mordedura es en el cuello, la cabeza, la cara, la mano o los dedos, llame al médico inmediatamente.


RASPADURAS

Los raspones ocurren con mayor frecuencia en climas y regiones cálidos, donde está más expuesta la piel de los brazos y las piernas. Lo más común es que se produzcan en accidentes o caídas.

Los raspones pueden ocurrir en cualquier parte del cuerpo, pero suelen afectar las zonas huesudas, como las manos, los antebrazos, los codos, las rodillas o las espinillas. Las raspaduras en la cabeza o en la cara pueden parecer peor.

Una raspadura a menudo está sucia. Incluso si la suciedad no se ve, la raspadura puede resultar infectada. Siga estos pasos para limpiar minuciosamente la zona.
  •  Lávese las manos
  •  Después lave la raspadura muy bien con jabón suave y agua
  • Los fragmentos o pedazos grandes de suciedad o desechos se deben remover con pinzas. Limpie las pinzas con jabón y agua antes de usarlas.
  •  Si hay disponibilidad, aplique un ungüento antibiótico.
  • Aplique un vendaje no adhesivo. Cámbielo una o dos veces al día hasta que la raspadura haya sanado. Si la raspadura es muy pequeña o está en la cara o en el cuero cabelludo, puede dejarla secar al aire.                                                                                                                                                                                                           
LAS FRACTURAS 


  las fracturas en niños y adolecentes tiene tienen varias características que las distinguen de las que se presentan en adultos. En comparación con el hueso maduro de los adultos, el hueso en crecimiento tiene un coeficiente de elasticidad mayor, debido a su particular composición histológica. Esta elasticidad condiciona la aparición de fracturas que no se acompañan de ruptura completa del hueso en el foco de fractura. Debido a que no existe una ruptura completa, los síntomas observados en muchas fracturas en niños suelen ser de menor intensidad que los que se ven en adultos. Existen diversos tipos de patrones de fractura exclusivos del hueso en crecimiento de los niños y adolescentes: 

  • En "tallo verde": El hueso está incurvado y en su porción convexa se observa una línea de fractura que no llega a afectar todo su espesor. En su porción cóncava el hueso solamente se encuentra deformado.
  • En "botón o torus": La corteza del hueso se fractura solamente en uno de sus lados, deformándose sobre sí misma.
  • Deformación plástica: La diáfisis del hueso lesionado se incurva, sin que exista una fractura lineal que pueda observarse en radiografías. Sin embargo, sí se puede observar ruptura de las trabéculas óseas al microscopio.

Tratamiento de las fracturas en los niños

Las fracturas en los huesos de un niño comienzan a soldar mucho más rápido que los huesos de un adulto. Por tanto, si se sospecha que el niño puede haber sufrido una fractura porque hay dolor o hinchazón, es importante que reciba atención médica de forma inmediata. Así los huesos se podrán fijar para que empiecen a soldar adecuadamente.

Cuando hay sospecha de fractura se debe inmovilizar la extremidad del niño hasta llegar al centro de asistencia.

Cada fractura tiene su tratamiento específico, dependiendo además de la edad del niño, pero en términos globales, el objetivo es conseguir la consolidación del hueso de forma rápida y efectiva, evitar los desplazamientos y evitar la aparición de complicaciones.

Las fracturas leves sólo requieren de una férula o yeso durante 3 o 4 semanas hasta que suelden.

Las fracturas más severas pueden requerir que el médico tenga que manipular los huesos para alinearlos debidamente y pueden necesitar inmovilización durante más tiempo.
La cirugía en caso de fractura en los niños está indicada cuando hay desplazamientos, cuando los huesos no pueden alinearse de forma manual, cuando los huesos se han fracturado pasando a través de la piel o cuando han comenzado a soldarse en una posición incorrecta.


FIEBRE

Aumento de la temperatura del cuerpo por encima de la normal, que va acompañado por un aumento del ritmo cardíaco y respiratorio, y manifiesta la reacción del organismo frente a alguna enfermedad. "las anginas dan mucha fiebre¨  calentura.

-Bebe mucha agua. Trata de tomar como mínimo 240 ml (8 onzas) de agua cada dos horas.

-Ponte ropa cómoda. Utiliza ropa suelta y cómoda cuando tengas fiebre para ayudar a que el cuerpo se relaje.

-Reduce la temperatura de la habitación. Las temperaturas altas pueden hacer que una fiebre dure más tiempo y causar una sudoración excesiva, lo cual puede conducir a una deshidratación

Siempre que un niño tenga fiebre debe ser valorado por un médico. Sin embargo en algunas situaciones la consulta debe hacerse de urgencias para descartar una enfermedad grave.  Niños de cualquier edad con temperatura por encima de 40ºC.

Causas
Casi cualquier infección puede causar fiebre, como las siguientes:
  •   Infecciones óseas (osteomielitis), apendicitis, infecciones cutáneas o celulitis y meningitis.
  •      Infecciones respiratorias como enfermedades seudo gripales o resfriados, dolores de garganta, infecciones del oído, infecciones sinusales, mononucleosis infecciosa, bronquitis, neumonía y tuberculosis.


FIEBRE


Aumento de la temperatura del cuerpo por encima de la normal, que va acompañado por un aumento del ritmo cardíaco y respiratorio, y manifiesta la reacción del organismo frente a alguna enfermedad. "las anginas dan mucha fiebre¨  calentura.  
                 
-Bebe mucha agua. Trata de tomar como mínimo 240 ml (8 onzas) de agua cada dos horas.

-Ponte ropa cómoda. Utiliza ropa suelta y cómoda cuando tengas fiebre para ayudar a que el cuerpo se relaje.

-Reduce la temperatura de la habitación. Las temperaturas altas pueden hacer que una fiebre dure más tiempo y causar una sudoración excesiva, lo cual puede conducir a una deshidratación

Siempre que un niño tenga fiebre debe ser valorado por un médico. Sin embargo en algunas situaciones la consulta debe hacerse de urgencias para descartar una enfermedad grave.  Niños de cualquier edad con temperatura por encima de 40ºC.

Causas
Casi cualquier infección puede causar fiebre, como las siguientes:
  •     Infecciones óseas (osteomielitis), apendicitis, infecciones cutáneas o celulitis y meningitis.
  •        Infecciones respiratorias como enfermedades seudo gripales o resfriados, dolores de garganta, infecciones del oído, infecciones sinusales, mononucleosis infecciosa, bronquitis, neumonía y tuberculosis.
  •        Infecciones urinarias
  •      Gastroenteritis viral y gastroenteritis bacteriana


Los niños pueden tener una fiebre baja durante uno o dos días después de algunas vacunas.

La dentición puede causar un ligero aumento en la temperatura de un niño, pero no superior a 100° F (37.7° C).

Los trastornos inflamatorios o autoinmunitarios también pueden causar fiebres. Algunos ejemplos son:
  •     Artritis o enfermedades del tejido conectivo como artritis reumatoidea y lupus eritematoso sistémico.
  •        Colitis ulcerativa y enfermedad de Crohn
  •       Vasculitis o periarteritis nudosa


El primer síntoma de un cáncer puede ser fiebre. Esto se da especialmente en el caso de enfermedad de Hodgkin, linfoma no Hodgkin y leucemia.

Otras posibles causas de fiebre abarcan:
  •    Coágulos de sangre o tromboflebitis
  •   Medicamentos como algunos antibióticos, antihistamínicos y anticonvulsivos.                                                                                                                                                                                                                                                                                            


La deshidratación

Ocurre cuando se pierde más líquido que se ingiere, y el cuerpo no tiene suficiente agua y otros líquidos para llevar a cabo sus funciones normales. Perdemos agua todos los días en forma de vapor de agua en el aire que exhalamos y como el agua en el sudor, la orina y las heces. Junto con el agua, también se pierden pequeñas cantidades de sales. Cuando se pierde demasiada agua, el cuerpo puede quedar fuera de equilibrio o deshidratado. La deshidratación severa puede llevar a la muerte.

Síntomas: Puede causar sed extrema, falta de sudoración, latidos cardíacos rápidos, respiración rápida, fiebre, delirio o inconsciencia.

Causas: Las causas más comunes de deshidratación son la diarrea intensa, vómitos, fiebre o sudoración excesiva. No tomar suficiente agua cuando hace calor o el ejercicio también puede causar deshidratación.

Factores de riesgo: Cualquier persona puede deshidratarse, pero los niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas están en mayor riesgo.

Complicaciones: Puede llevar a complicaciones serias, incluyendo convulsiones, Insuficiencia renal, coma y muerte.

Diagnóstico: Se puede diagnosticar la deshidratación sobre la base de los signos físicos y síntomas como orinar con poco o nada, los ojos hundidos, etc.

Tratamiento: Generalmente, puede invertir la deshidratación leve a moderada bebiendo más líquidos, pero la deshidratación severa necesita tratamiento médico inmediato.


Prevención: Controle su pérdida de líquidos durante el tiempo caliente la enfermedad, o el ejercicio, y beber suficientes líquidos para reemplazar lo que se pierde.



  

La hemorragia

Las hemorragias son pérdidas de sangre que pueden acontecer interna o externamente. La hemorragia interna se refiere a sangre que gotea desde los vasos sanguíneos hacia el interior del cuerpo; mientras que como hemorragia externa podemos diferenciar dos tipos: por orificio natural del cuerpo (recto, vagina o boca), o externa simplemente (producida por la ruptura de la piel). Resumiendo podríamos decir que una hemorragia es la salida de sangre de los vasos sanguíneos a causa de su ruptura.

Los síntomas de hemorragia pueden ser muy variados de acuerdo a de acuerdo a la velocidad con que se pierde la sangre, el volumen y la condición previa del paciente (edad, medicamentos que utiliza, enfermedades recurrentes, etc.). Pero también serán diferentes si se trata de una hemorragia interna o una hemorragia externa.
A continuación alistamos los diferentes síntomas de hemorragia:

Síntomas de hemorragia externa (por herida abierta) y hematomas.

El shock de estos dos tipos de hemorragia puede causar los siguientes síntomas:
  •          confusión o pérdida de la lucidez mental 
  •          piel fría y humedecida
  •         vértigo o mareo luego de sufrir la lesión
  •          descenso de la presión arterial
  •         palidez
  •         aceleración del pulso y su consiguiente aumento de la frecuencia cardiaca.
  •         debilidad
Síntomas de hemorragia interna (sangrado interno)
  •         Dolor abdominal
  •         Hinchazón abdominal
  •         Dolor de pecho




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